¿Por qué tu nueva empresa no debería copiar a 37signals o Fog Creek?

Traducción del artículo original “Why Your Startup Shouldn’t Copy 37signals or Fog Creek” de OnStartups.com

A continuación un artículo escrito como invitado por Jason Cohen, fundador de Smart Bear Software. Escribe sobre empresas de nueva creación y marketing en el blog http://blog.ASmartBear.com.

Yo no sé tu, pero estoy cansado de ser adoctrinado sobre si mi negocio debería ser como Toyota, o como Zappos, si mi blog debería parecerse más al de Joel Spolsky o Copyblogger, y si mi software debería parecerse más al de 37signals o Apple.

De acuerdo, quizá “adoctrinado” no sea la palabra adecuada. La culpa es mía por leer demasiados blogs sobre cómo llevar una empresa, como escribir mi blog y cómo escribir mi software. ¡Pero aun así!

Que alguien tenga éxito con un producto o estrategia no significa que tengas que copiar lo que hace.

¿Fracasará mi blog porque no sigo las reglas que todo el que escriba en un blog debe copiar y que consisten en escribir como si estuvieras en tercero de primaria, con títulos que parecen sacados de la revista Cosmopolitan?

No lo creo.

Mi desaliento empieza al ver consejos contradictorios. Por ejemplo, somos ilustrados sobre cómo Zappos usa Twitter como parte de su fenomenal servicio al cliente, y se dice que esa es la razón de su éxito. Abrazan tanto a Twitter que el consejero delegado de Zappos Tony Hsieh incluso escribió su propio tutorial para iniciarse en Twitter.

Todos aclaman a Twitter, ¡pero espera! Seth Godin, 12º autor de blogs del mundo en popularidad, dice que las redes sociales como Twitter están saturadas de basura hasta el punto de la inutilidad. De hecho, Seth no usa Twitter para nada. Mmm…

Luego ¿en qué quedamos? ¿Diferenciador o inútil? ¿Clave estratégica del negocio o pérdida de tiempo?

Lo mismo sucede con lo de escribir blogs. Los 10 blogs más populares publican más de una vez al día; algunos han usado esto como prueba de que publicando con frecuencia es como te haces popular. Pero cuando miro la lista de mis blogs favoritos, veo que la mayoría publican una o dos veces por semana como mucho, y algunos de éxito insisten en que la popularidad aumenta cuando escribes con menor frecuencia.

Me he vuelto loco con los enlaces aquí para ilustrar lo siguiente – esto no es solamente unos cuantos hablando sobre los pros y los contras,  sino ejércitos de autores de blogs, escritores, y consejeros delegados de empresa dinamitándose los unos a los otros. ¿Qué debería hacer el propietario de una pequeña empresa con todo esto? ¿Quién tiene el tiempo libre para estudiar e investigar todo esto?

Seguramente la conclusión es que Twitter no levantará ni hundirá tu negocio y que publicar con frecuencia no hará mejor ni peor tu blog.

La raíz del problema es que los llamados “ejemplos” de los que se supone que tenemos que aprender son casos “excepcionales”. Algo “excepcional” es algo fuera de lo común — una anomalía estadística.

Malcolm Gladwell, al que le doy el premio de tío más listo que se parece a la raíz de una zanahoria, acaba de escribir un libro sobre estos casos excepcionales.

Al igual que sus otros trabajos, está bien escrito, es entretenido y con frecuencia políticamente incorrecto.

Aún así, prueba que en los grandes logros no hay un factor único que permitiera predecir el éxito. Por ejemplo, que un premio Nobel venga de un centro de estudios desconocido es tan probable como que venga de una de las grandes universidades de la Ivy Leagues.

He notado esto en los deportes profesionales también. Los niños aprenden la “manera correcta” de batear una pelota de baseball, pero si observas a los mejores bateadores de la liga notarás que cada uno lo hace de una forma diferente. En ciclismo hay una altura correcta para el sillín y una longitud adecuada para el tubo del marco de la bicicleta que maximiza la potencia y evita lesiones, sin embargo Jan Ulrich ganó el Tour de Francia con un sillín más bajo de lo normal.

Como las excepciones están tan lejos de lo normal, las reglas estándar no les son de aplicación.

Este “principio de la excepción” — que dice que el éxito no se debe a factores simples y controlables — explica las contradicciones que exponía más arriba. Así, mientras Zappos ganó cerca de mil millones de dólares el año pasado porque su servicio de atención al cliente es fantástico, Amazon siendo la mayor tienda en internet, ni siquiera publica un número de teléfono en su web.

Las dos funcionan, pero algo tan básico como la forma en que funciona el servicio de atención al cliente no explica que ambas tengan éxito.

De hecho, si pudiera coger algo que ambas compañías tienen en común sería el hecho de que no tienen miedo de ir contra el buen juicio convencional, aunque sepan que es contradictorio con su cultura.

Estas compañías han redefinido el “buen juicio convencional”. ¿Es ahora tu turno para ir también contra la tendencia?

¿Cuánto podemos aprender de estas excepciones? Seguramente tienen algo que enseñarnos, pero ¿cuándo deberíamos tomar nuestro propio camino? Deja un comentario y ¡únete a la conversación!

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