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Cómo aprender un idioma en 3 meses

Traducción del artículo “How to Learn Any Language in 3 Months” de fourhourweek.com


El manual de judo Okano Isao que usé para aprender la gramática japonesa.

Tiempo que necesitas para leer este post: 15 minutos.

Aprender idiomas no tiene por qué ser complicado.

Los principios de la neurociencia cognitiva y una buena administración del tiempo se pueden aprovechar para adquirir fluidez conversacional (definida aquí como tener una capacidad de expresión del 100% y una capacidad de comprensión del más del 95%) en 1-3 meses. Os pondré en contexto sobre mi obsesión con los idiomas. Este párrafo pertenece a un post anterior sobre el aprendizaje fuera de las clases:

Desde los ambientes académicos de la Universidad de Princeton (Chino, Japonés, Coreano, Italiano) y la Escuela de Idiomas Middlebury (Japonés), a los decepcionantes resultados que pude observar siendo diseñador de planes de estudios en la Berlitz International (Japonés, Inglés). Durante más de 10 años, he intentado responder a esta sencilla pregunta: ¿Por qué la mayoría de las clases de idiomas no funcionan?

El sistema (y la progresión) ideal está basado en tres elementos, en este orden:

1. Eficacia (Prioridad)
2. Empeño (Interés)
3. Eficiencia (Proceso)

Eficacia, empeño y eficiencia se relacionan respectivamente con el qué, el por qué y el cómo aprender un idioma. En pocas palabras, tú decides primero qué aprender, basado en la frecuencia de uso (prioridad); después, filtras los materiales basándote en la probabilidad de que lo estudies y repases continuadamente, o empeño (interés); por último, determinas cómo aprenderás con los materiales de la manera más eficiente (proceso).

Hablemos de cada uno. Este post se centrará en el vocabulario y en los contenidos. Para aprender la gramática, os sugiero que leáis este breve artículo . Para “reactivar” idiomas ya olvidados (como el francés del colegio), bastará coneste plan .

Eficacia:Si eliges el material equivocado, no importa si estudias o cuánto. La fluidez práctica es imposible sin las herramientas adecuadas (el material). Los profesores dependen del material , al igual que los cocineros dependen de las recetas.

Empeño:El repaso y el estudio repetido del mismo material, siempre tendrá un factor de monotonía que debe ser contrarrestado por el interés en el material. Incluso si eliges el material más eficaz y el método más eficiente, si no mantienes un estudio continuado, la eficacia y la eficiencia no servirán para nada. En otras palabras: ¿Puedes aferrarte al material y al método que has elegido? Si no, puede que un material o método menos efectivo sea mejor. El mejor enfoque no significa nada si no lo usas.

Por analogía, si subir corriendo una colina con una bola de bolos en cada mano fuera la manera más efectiva de adelgazar, ¿hasta cuándo una persona normal se aferraría a ese programa?

Si no te interesa la política, ¿te aferrarías a un curso de idiomas que se centrara en ese tema? Pregúntate a ti mismo: ¿Cómo puedo estudiar este material cada día y adherirme a él hasta que alcance mis metas de fluidez? Si tienes dudas, cambia tu elección. A veces, es mejor elegir un contenido que coincida con tus intereses en tu lengua materna. No leas sobre algo que no leerías en español, en caso de que el español sea tu lengua materna (por ejemplo, no leas Asahi Shimbun si no lees periódicos en español). Usa el idioma que quieres aprender como vehículo para saber más acerca de un tema, conocimientos o área cultural de tu interés.

No uses materiales que no tengan nada que ver con tus interes como vehículo para aprender un idioma -no funcionará.

Eficiencia:Importa poco que tengas los mejores materiales y perseverancia si el tiempo que estableces para alcanzar la fluidez es de 20 años. No será nada rentable. Pregúntate a ti mismo: ¿Me permitirá este método alcanzar una capacidad para recordar y reconocer fielmente con el menor número de sesiones, en el menor periodo de tiempo? Si la respuesta es no, el método debe ser redefinido o sustituido.

Un ejemplo de Eficacia (80/20) en la práctica

El Principio de Pareto del 80/20 enuncia que el 80% de los resultados de cualquier tarea provienen del 20% de la inversión, el material o el esfuerzo.

Podemos adaptar este principio y priorizar el material basándonos en la probabilidad registrada y frecuencia de uso. Para aprender el 95% del lenguaje y tener fluidez conversacional, necesitaremos 3 meses de aprendizaje aplicado; para alcanzar el umbral del 98%, puede que necesites 10 años. Hay un punto de rendimiento decreciente donde, para la mayoría de la gente, tiene más sentido aprender otros idiomas (u otros conocimientos) que obtener un 1% de mejora cada 5 años.

Para ver exactamente cómo deconstruyo la gramática de nuevos idiomas, os sugiero que leáis “Cómo aprender (no dominar) cualquier idioma en una hora”. Ahora pasemos a lo básico de la comunicación: las palabras.

Si fueras estudiantes de inglés (aunque la lista se puede adaptar a la mayoría de idiomas), las siguientes palabras te aportarían el mayor rendimiento por hora invertida para las primeras 1-3 semanas de estudio:

Las 100 palabras más comunes en el inglés escrito

1. the
2. of
3. and
4. a
5. to
6. in
7. is
8. you
9. that
10. it
11. he
12. was
13. for
14. on
15. are
16. as
17. with
18. his
19. they
20. I
21. at
22. be
23. this
24. have
25. from
26. or
27. one
28. had
29. by
30. word
31. but
32. not
33. what
34. all
35. were
36. we
37. when
38. your
39. can
40. said
41. there
42. use
43. an
44. each
45. which
46. she
47. do
48. how
49. their
50. if
51. will
52. up
53. other
54. about
55. out
56. many
57. then
58. them
59. these
60. so
61. some
62. her
63. would
64. make
65. like
66. him
67. into
68. time
69. has
70. look
71. two
72. more
73. write
74. go
75. see
76. number
77. no
78. way
79. could
80. people
81. my
82. than
83. first
84. water
85. been
86. call
87. who
88. oil
89. its
90. now
91. find
92. long
93. down
94. day
95. did
96. get
97. come
98. made
99. may
100. part

Las primeras 25 palabras constituyen aproximadamente un tercio de todo el material impreso en inglés. Las primeras 100 comprenden la mitad de todo el material, y las primeras 300, el 65%. Son artículos y conjugaciones que se suelen omitir en algunos idiomas o se aprenden por reconocimiento (entendimiento) pero no recuerdo (producción).

La mayoría de las listas de frecuencia se presentan erróneamente como las “palabras más comunes” en inglés, sin distinguir entre el vocabulario escrito y el hablado. Las 100 palabras más comunes usadas en el habla son considerablemente diferentes, y esta distinción se aplica a cualquier idioma.

Las 100 palabras más comunes en el inglés hablado

1. a, an
2. after
3. again
4. all
5. almost
6. also
7. always
8. and
9. because
10. before
11. big
12. but
13. (I) can
14. (I) come
15. either/or
16. (I) find
17. first
18. for
19. friend
20. from
21. (I) go
22. good
23. goodbye
24. happy
25. (I) have
26. he
27. hello
28. here
29. how
30. I
31. (I) am
32. if
33. in
34. (I) know
35. last
36. (I) like
37. little
38. (I) love
39. (I) make
40. many
41. one
42. more
43. most
44. much
45. my
46. new
47. no
48. not
49. now
50. of
51. often
52. on
53. one
54. only
55. or
56. other
57. our
58. out
59. over
60. people
61. place
62. please
63. same
64. (I) see
65. she
66. so
67. some
68. sometimes
69. still
70. such
71. (I) tell
72. thank you
73. that
74. the
75. their
76. them
77. then
78. there is
79. they
80. thing
81. (I) think
82. this
83. time
84. to
85. under
86. up
87. us
88. (I) use
89. very
90. we
91. what
92. when
93. where
94. which
95. who
96. why
97. with
98. yes
99. you
100. your

La frecuencia de las palabras individuales variará entre los distintos idiomas (especialmente los pronombres, artículos y posesivos), pero las diferencias están relacionadas generalmente con la frecuencia más que con la omisión total o la sustitución con otro término. Estas dos listas, sorprendentemente, son aplicables a la mayoría de los idiomas más comunes.

La selección del contenido y del vocabulario más allá de las 300-500 palabras más comunes debería depender del tema de interés. La pregunta más importante debe ser: “¿En qué vas a dedicar el tiempo con este idioma?”

Si fuera necesario, la forma más parecida de decirlo con otras palabras sería “¿A qué dedico mi tiempo actualmente?” Esto nos lleva a repetir: no leas algo que no leerías en tu lengua materna. Usa el idioma que quieres aprender como vehículo para saber más acerca de un tema o un área cultural que te interese. Un material inadecuado nunca producirá un idioma adecuado.

Alimenta tu habilidad en un idioma con comida que te guste, o abandonarás la “dieta” y dejarás de estudiar mucho antes de alcanzar el mínimo nivel de dominio.

Como ejemplo personal, usé un manual de artes marciales para competir eficazmente en judo cuando era estudiante en Japón. Mi objetivo principal era aprender derribos para aplicarlos en los torneos. Para evitar el dolor y la vergüenza, tenía una gran motivación para aprender las leyendas de los diagramas de cada manual. El desarrollo del idioma era una prioridad muy secundaria.

Uno podría asumir que el parecido del material con otros temas es mínimo, pero la gramática es, de hecho, idéntica. El vocabulario puede ser muy especializado, pero yo superé en dos meses los conocimientos gramaticales de gente que llevaba 4 ó 5 años estudiando japonés, simplemente estudiando y aplicando los manuales deportivas.

Es importante destacar que la especialización de mi vocabulario no causó ningún problema en la comunicación, ya que dedicaba el 80% de mi tiempo libre a practicar con personas que utilizaban la jerga del judo y un vocabulario particular para el desarrollo y entrenamiento deportivo.

Una vez que el marco gramatical fue transferido a la memoria a largo plazo, la adquisición de vocabulario se convirtió en un proceso sencillo de repetición debidamente espaciada, de lo cual hablaré en un próximo post.

Mientras tanto, no dejes que los idiomas te intimiden. Se trata simplemente de seguir un método y un proceso para encontrar el material que te gusta con un buen rendimiento de la frecuencia.

Ganbare!

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¿Por qué tu nueva empresa no debería copiar a 37signals o Fog Creek?

Traducción del artículo original “Why Your Startup Shouldn’t Copy 37signals or Fog Creek” de OnStartups.com

A continuación un artículo escrito como invitado por Jason Cohen, fundador de Smart Bear Software. Escribe sobre empresas de nueva creación y marketing en el blog http://blog.ASmartBear.com.

Yo no sé tu, pero estoy cansado de ser adoctrinado sobre si mi negocio debería ser como Toyota, o como Zappos, si mi blog debería parecerse más al de Joel Spolsky o Copyblogger, y si mi software debería parecerse más al de 37signals o Apple.

De acuerdo, quizá “adoctrinado” no sea la palabra adecuada. La culpa es mía por leer demasiados blogs sobre cómo llevar una empresa, como escribir mi blog y cómo escribir mi software. ¡Pero aun así!

Que alguien tenga éxito con un producto o estrategia no significa que tengas que copiar lo que hace.

¿Fracasará mi blog porque no sigo las reglas que todo el que escriba en un blog debe copiar y que consisten en escribir como si estuvieras en tercero de primaria, con títulos que parecen sacados de la revista Cosmopolitan?

No lo creo.

Mi desaliento empieza al ver consejos contradictorios. Por ejemplo, somos ilustrados sobre cómo Zappos usa Twitter como parte de su fenomenal servicio al cliente, y se dice que esa es la razón de su éxito. Abrazan tanto a Twitter que el consejero delegado de Zappos Tony Hsieh incluso escribió su propio tutorial para iniciarse en Twitter.

Todos aclaman a Twitter, ¡pero espera! Seth Godin, 12º autor de blogs del mundo en popularidad, dice que las redes sociales como Twitter están saturadas de basura hasta el punto de la inutilidad. De hecho, Seth no usa Twitter para nada. Mmm…

Luego ¿en qué quedamos? ¿Diferenciador o inútil? ¿Clave estratégica del negocio o pérdida de tiempo?

Lo mismo sucede con lo de escribir blogs. Los 10 blogs más populares publican más de una vez al día; algunos han usado esto como prueba de que publicando con frecuencia es como te haces popular. Pero cuando miro la lista de mis blogs favoritos, veo que la mayoría publican una o dos veces por semana como mucho, y algunos de éxito insisten en que la popularidad aumenta cuando escribes con menor frecuencia.

Me he vuelto loco con los enlaces aquí para ilustrar lo siguiente – esto no es solamente unos cuantos hablando sobre los pros y los contras,  sino ejércitos de autores de blogs, escritores, y consejeros delegados de empresa dinamitándose los unos a los otros. ¿Qué debería hacer el propietario de una pequeña empresa con todo esto? ¿Quién tiene el tiempo libre para estudiar e investigar todo esto?

Seguramente la conclusión es que Twitter no levantará ni hundirá tu negocio y que publicar con frecuencia no hará mejor ni peor tu blog.

La raíz del problema es que los llamados “ejemplos” de los que se supone que tenemos que aprender son casos “excepcionales”. Algo “excepcional” es algo fuera de lo común — una anomalía estadística.

Malcolm Gladwell, al que le doy el premio de tío más listo que se parece a la raíz de una zanahoria, acaba de escribir un libro sobre estos casos excepcionales.

Al igual que sus otros trabajos, está bien escrito, es entretenido y con frecuencia políticamente incorrecto.

Aún así, prueba que en los grandes logros no hay un factor único que permitiera predecir el éxito. Por ejemplo, que un premio Nobel venga de un centro de estudios desconocido es tan probable como que venga de una de las grandes universidades de la Ivy Leagues.

He notado esto en los deportes profesionales también. Los niños aprenden la “manera correcta” de batear una pelota de baseball, pero si observas a los mejores bateadores de la liga notarás que cada uno lo hace de una forma diferente. En ciclismo hay una altura correcta para el sillín y una longitud adecuada para el tubo del marco de la bicicleta que maximiza la potencia y evita lesiones, sin embargo Jan Ulrich ganó el Tour de Francia con un sillín más bajo de lo normal.

Como las excepciones están tan lejos de lo normal, las reglas estándar no les son de aplicación.

Este “principio de la excepción” — que dice que el éxito no se debe a factores simples y controlables — explica las contradicciones que exponía más arriba. Así, mientras Zappos ganó cerca de mil millones de dólares el año pasado porque su servicio de atención al cliente es fantástico, Amazon siendo la mayor tienda en internet, ni siquiera publica un número de teléfono en su web.

Las dos funcionan, pero algo tan básico como la forma en que funciona el servicio de atención al cliente no explica que ambas tengan éxito.

De hecho, si pudiera coger algo que ambas compañías tienen en común sería el hecho de que no tienen miedo de ir contra el buen juicio convencional, aunque sepan que es contradictorio con su cultura.

Estas compañías han redefinido el “buen juicio convencional”. ¿Es ahora tu turno para ir también contra la tendencia?

¿Cuánto podemos aprender de estas excepciones? Seguramente tienen algo que enseñarnos, pero ¿cuándo deberíamos tomar nuestro propio camino? Deja un comentario y ¡únete a la conversación!

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